Materiales:
- Piedras pequeñas (gravilla)
- Contrachapado
- Arena
- Pinturas,
pinceles y cola blanca.

Primero hemos de cortar una peana para la base del muro, para
ello, con la ayuda de una segueta recortaremos un rectángulo con los
bordes redondeados (no mayor de 10 cm de largo).

Vamos pegando las piedrecitas formando un muro con cola blanca. Importante: Es una ardúa tarea, y muchas veces se
caerá todo lo que tienes hecho, y una vez que se te haya caído una cuantas veces
estarás tan cabreado que romperas todo lo que tienes hecho y vuelta a empezar...
(lo digo por experiencia). Para evitarlo, debes ir pegando piso a piso, esperando
un periodo de tiempo para que se seque. Una vez que has pegado todo el muro,
(usa una miatura para ver la altura, aunque lo mas normal son 2 cm o 2,5 cm de alto), das de cola blanca a toda la peana y la sumerges en tierra. Una vez hecho debería
quedarte algo así:


En este paso pintaremos la peana e incluso las piedras si el color natural de éstas no nos convence.

Estos
muros estan hechos sin pintar las piedras y semideruidos e invadidos por la
vegetación.
De este modo lograrás un mayor realismo.
O si deseas pintar las piedras, por que no son todas del mismo
color, o simplemente por que quieres un color que te guste. Píntalas primero
de un tono oscuro, y despues da un picel seco de otro mas claro y termina subiendo
con una luz blanca.

Y ya esta, tienes unos muros de mamposteria que te sirven tanto
para Warhammer 40,000, como para el Warhammer Fantasy. |